Devocionales

Prosigo a la meta

¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. 1 Corintios 9:24 (RV60)
Al concluir un año más no significa que nuestros proyectos, planes o propósitos se detengan, más bien, es hacer un alto para tomar nuevas fuerzas, recapacitar, planear, mejorar en todo y mirar al cielo en agradecimiento por lo que hemos logrado.

Mejorar nuestra relación con Dios es nuestra prioridad, ya que Él es la fuente de toda provisión y protección. Nuestra sana motivación es mejorar en todo sentido, con la convicción de que Dios nos va a dar la sabiduría y la dirección para lograrlo.

Que nuestros errores pasados, desánimos o fracasos nos impulsen más bien para hacer las cosas con más cuidado y como dice Proverbios 3:6 «Reconócelo en todos tus caminos y Él allanará tus sendas”. (NVI)

Jesús es el ejemplo a seguir, su gran amor y compasión lo llevaron a la cruz para rescatarnos del pecado que nos separaba de Dios, y su gracia y su perdón nos acercaron al propósito por el cual tú y yo estamos aquí.

Si queremos ver la mano de Dios obrando en nuestra vida, démosle prioridad a las metas espirituales como: Pasar tiempo en su presencia, orar y meditar en su Palabra, depositar toda carga y petición delante de Él.

Para lograrlo se requerirá de todo nuestro esfuerzo y perseverancia, con la seguridad de que: “Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece”. Filipenses 4:13

Concluimos en que, si disfrutamos de lo que hacemos y somos agradecidos, Dios añadirá paz y alegría a nuestros días y veremos los frutos deseados.

Oración
Padre Celestial, necesito la guianza del Espíritu Santo para alcanzar mis metas, hacer tu voluntad y que Jesús sea el Señor y Salvador de mi vida. En el nombre de Jesús. Amén

Escrito por Angelina Gómez Corrales para CBN