Devocionales

Actúa como un verdadero siervo

Y cualquiera que le da siquiera un vaso de agua fresca a uno de estos pequeños por ser seguidor mío, les aseguro que tendrá su premio. Mateo 10:42


Es importante que conozcas cuales son los dones y talentos que Dios te regaló. Pero es mucho más relevante que tengas un corazón de siervo. El verdadero siervo de Dios siempre está disponible para servir.


Ser un siervo significa que Dios tiene el derecho de tomar el control de tu tiempo, además de interrumpirte en cualquier momento que Él lo necesite.


Un verdadero siervo de Dios presta atención a las necesidades que hay en la iglesia. Busca maneras para ayudar a otros. Cuando observa la necesidad, no dejan pasar la oportunidad para brindar una solución.


Si quieres convertirte en un siervo que agrada a Dios, debes hacer lo mejor con lo que tienes. No pongas excusas, ni esperes las mejores circunstancias. Haz lo que se requiere. Dios espera que hagas lo mejor con lo que tienes. La Biblia dice en Colosenses 3:23, «Todo lo que hagan, háganlo de buena gana, como si estuvieran sirviendo al Señor Jesucristo y no a la gente».


El tiempo que Jesús estuvo en la tierra, nunca se consideró más que nada ni nadie, porque Él vino a servir. A pesar de su grandeza no fue una molestia, lo hizo porque Él quiere que sigas su ejemplo.


El siervo de Dios es fiel a su ministerio. Termina sus tareas, cumple con sus responsabilidades, mantiene sus promesas y completa sus compromisos. No deja el trabajo a medias ni lo abandonan cuando se desaniman. Son responsables y dignos de confianza. Si se les reconoce por su servicio lo aceptan humildemente. ¿Eres un verdadero siervo de Dios?


Oración

Padre, gracias por tu palabra que guía cada mi vida y me ayuda a crecer en ti. Te pido que me ayudes a tener un corazón de siervo, dispuesto a dar lo mejor de mí. Quiero seguir tu ejemplo y servirte con amor, en el nombre de Jesús, amén.