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Devocionales

Tú, mi Dios, te haces amigo de aquellos que te honran, y les das a conocer tu pacto. Salmo 25:14

 

La Biblia enseña acerca de dos personajes que disfrutaban de una amistad íntima con Dios, sus nombres eran Adán y Eva; sin el pecado y el temor gozaban y se deleitaban en Dios y Él con ellos. En el momento que cayeron en pecado, la relación ideal que tenían con el Señor se estropeó.

 

Cuando tienes a Cristo en tu corazón, tu salvación está asegurada por Jesús y el Espíritu Santo que vive en ti, y puedes llegar a ser amigo de Dios. El Señor te creó para que vivas continuamente en su presencia y puedas tener una amistad íntima con Él.

 

La amistad con Dios se fortalece cuando compartes lo que vives con Él. Dios desea ser más que una cita en tu agenda. El Señor quiere que le incluyas en cada actividad que realices, en tus conversaciones, en tus problemas e incluso en tus pensamientos.

 

Cultivas la amistad con Dios al compartir experiencias: desafíos, alegrías, tragedias, momentos buenos y malos.; sin embargo, es imposible que puedas ser amigo del Señor si no entiendes lo que te dice. No puedes amarlo si no lo conoces y no puedes conocerlo sino estudias su palabra.

 

No es necesario que pases las 24 horas del día leyendo la Biblia, pero si reflexionar lo que hayas aprendido de tu lectura. Conocer y amar a Dios es un privilegio. Dios se complace en conocerte y amarte. Dios no espera que seas perfecto, pero sí que seas completamente sincero con Él.

 

Oración
Señor, gracias por amarme y brindarme tu amistad. Ayúdame a conocerte cada día más y a construir una verdadera amistad contigo, en el nombre de Jesús, amén.

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Devocionales

“Acontecerá que si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos (…) Vendrán sobre ti todas estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios”. Deuteronomio 28:1-2

 

Este pasaje fue dicho al pueblo de Dios, hace mucho tiempo, y serviría de recordatorio para nosotros también hoy. Este pasaje fue dicho para todos aquellos que anhelan recibir las bendiciones de Dios.

 

Con seguridad tanto tu como yo anhelamos esas bendiciones. ¿Verdad? Aquí se nos dice que para recibirlas debemos hacer algo previo pero fundamental: Oír la voz de Dios, guardar y poner por obra todos sus mandamientos.

 

Muchos oyen lo que Dios dice, pero no lo guardan en su corazón y por cierto, tampoco lo practican.

 

La clave para recibir “todas estas bendiciones”, es la disposición de obedecer todo lo que Dios nos dice en Su Palabra. Cuando lo hacemos, la obediencia atrae la bendición. Es como el imán con el metal.

 

Note que el pasaje expresa que las bendiciones vendrán y “nos alcanzarán”. Esta expresión pareciera decirnos que es probable que veamos las bendiciones alrededor nuestro pero, debido a nuestra falta de obediencia, ellas sigan de largo su camino en busca de un corazón obediente para derramarse.

 

Los cristianos no corremos detrás de las bendiciones, sino que las bendiciones nos alcanzan ¿Por qué? Porque somos un pueblo obediente al Señor.

 

ORACION:

Señor, no quiero que tus bendiciones pasen a mi lado y sigan su camino pues sí las necesito. Dame la fuerza de tu presencia para dejar mi desobediencia y ser un cristiano obediente, que atraiga a mi vida cada una y todas tus preciosas bendiciones. En el nombre de Jesús. Amén.

Escrito por Elena Mesías para CBN

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