Devocionales

Obra Maestra

“Así ha dicho Jehová de los ejércitos: ‘Tras la gloria me enviará Él a las naciones que os despojaron, porque el que os toca, toca a la niña de mi ojo”, Zacarías 2:8.


¿Alguna vez te has sentado para, realmente, observar la obra de Dios? ¡Es increíble! Puedes ver el cielo iluminado de estrellas en la noche que brillan como diamantes, o un amanecer que parece incendiar el ocaso. Cuando se aproximan las noches de tormenta, los vientos mueven los árboles como si bailaran. ¡Cuán bellas son las maravillas del toque artístico de Dios!

 

Hace unos días, miraba los relámpagos por mi ventana. La lluvia estaba tan densa que no se podían casi distinguir las formas de los árboles. El Creador del universo ha hecho todo esto.


Su obra maestra, sin embargo, somos tú y yo. ¡Sí! Cuando el Señor creó los cielos y la tierra, Él dijo que todo era bueno. Pero aún le faltaba algo más: nosotros. Nos creó hombre y mujer a su imagen, para tener comunión con Él. No fuimos una ocurrencia, somos el especial toque final. Él añora el día donde recogerá a sus hijos y estaremos con Él por toda la eternidad.


Él nos ama tanto, que no quiso vivir sin nosotros al inicio de la creación, ni cuando fue a la cruz.


“Pues somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas”, Efesios 2:10.


La próxima vez que miras en el espejo, ve lo que Dios mira en ti y disfruta tu tiempo sobre la tierra. Toma ahora un momento para decirle cuánto lo amas y agradecerle por todo lo que ha hecho por ti. Debemos valorarlo.


Eres la posesión más preciada de Dios. Eres su obra maestra. Lo que más le importa, eres tú. Él te ama.


Oración:

Gracias Dios por crearme, por darme vida, por cuidar de mi cada día. Gracias por las cosas que has creado, por la naturaleza, el universo, por todo lo que hay a mi alrededor. Gracias por tu hijo Jesucristo y por tu perdón. Amén.

Escrito por Cathy Irvin. Escritora para CBN