Devocionales

Decirte algo

“Cercano está Jehová a todos los que le invocan…” Salmo 145:18

 

Cuando un mensaje cruce mi camino o una puerta se rehúse a abrir sin importar cuánto trate de abrirla, pensaré que Dios me está tratando de decir algo. Quizás esta semana, Dios lo está haciendo contigo también.

 

¿Hay un problema que sigue resurgiendo, un tema que aparece en tu trabajo o vida personal, un mensaje que te ha tratado de venir por medio de mucha gente?

 

Puede ser tentador ignorar los mensajes que no queremos oír, o no prestar atención a los mensajes positivos que nos dan otras personas. Pero es importante estar pendiente. A veces el mensaje es de advertencia, como: “Prepárate” o “deja de hacer eso”; en otros momentos es algo motivador: “Estás en el camino correcto”. Debemos escuchar.

 

Para oír los mensajes debemos ser abiertos y sensibles a ellos. En el Señor no hay coincidencias.

 

Le detallo algunas formas en las que Dios pueda tratar de decirle algo:

 

El mismo asunto vuelve a aparecer una y otra vez. Quizás es momento de tratar la situación. No se siente con paz sobre algo particular. Tal vez hay un mensaje en la confusión. Una idea o tema similar sigue resurgiendo. Posiblemente hay algo qué aprender. Tienes dificultades para aceptar la crítica constructiva; más bien das excusas para áreas de tu vida donde necesitas mejorar. Una puerta se cerró. Quizás hay algo mejor o diferente en el horizonte.

 

Te reto a que prestes atención a esos mensajes repetitivos en tu vida. ¿Qué te ha dicho Dios últimamente? ¿Qué necesitas hacer como resultado de ese mensaje?

 

Oración:

Señor, dame sabiduría para entender lo que tienes para mi, ayúdame a comprender esos mensajes que una y otra vez usas para darme un mensaje y gracias porque siempre tienes cuidado de mis necesidades. En el nombre de Jesús. Amén.